09 mayo 2013

FOCALIZACIÓN DE LA ATENCIÓN: EL TACTO

El sentido del tacto afecta a todo el organismo. Principalmente reside en la piel, donde tenemos una enorme cantidad de receptores nerviosos a través de los cuales percibimos la textura, temperatura, presión, ... El tacto es el sentido fundamental, los demás sentidos se consideran una especialización del mismo.

Las yemas de los dedos se consideran como el principal elemento del tacto, actúan como antenas sensoriales, pero no olvidemos el resto del cuerpo, la piel lo recubre en su totalidad y es donde se halla el sentido del tacto. Por lo tanto, el tacto es todo nuestro cuerpo, nuestra piel. La cantidad de lugares donde podemos experimentar diferentes sensaciones es inmensa.



Algunas zonas de la piel son más sensibles que otras porque la distribución de receptores sensoriales no es homogénea en todo el cuerpo. Ahí está tu trabajo a partir de ahora, en centrar tu atención en esas zonas más olvidadas de tu cuerpo. Despierta tu piel, presta atención a todos los lugares de tu cuerpo, incluso los más recónditos e insospechados pueden transmitirte sensaciones hasta ahora desconocidas. No priorices tan solo esas partes más sensibles y conocidas para ti, descubre otras nuevas. 

¿Conoces cómo reacciona tu cuerpo ante la estimulación táctil? ¿Te has detenido a explorarlo detenidamente? Cada individuo percibimos esas sensaciones de manera diferente, para ti una zona de piel puede ser especialmente sensible mientras que para otra persona no lo es tanto. Te propongo una serie de ejercicios para descubrir tu parte sensorial, desarrollándola podrás aplicarla al terreno sexual mostrándote mucho más sensual y experimentar mayor placer.

FOCALIZANDO EL TACTO EN ESTÍMULOS NO ERÓTICOS:

Tenemos muchos metros de piel para ignorarlos (aproximadamente dos metros cuadrados por término medio). Vamos a expandir el campo sensorial del tacto aprendiendo a ser más conscientes de la enorme cantidad de sensaciones agradables que podemos vivir en gran variedad de situaciones. Ya sabes, es cuestión de práctica, entrenamiento y centrar la atención en ello.
  • Por tus manos pasan cantidad de objetos con diferentes formas, tamaños, texturas, temperatura... sin prestarles atención. Elige uno de estos objetos al día para centrar más atención en ellos. Recorre el contorno con los dedos, aprecia su textura, míralo con tus manos. ¿Has apreciado algo que te ha llamado la atención? ¿Has sentido algo agradable? ¿Algo que no te gustara? ¿Qué texturas te gustan más?
  • La ropa está en continuo contacto con tu cuerpo. Existen tejidos que te pueden resultar más agradables, prendas más amplias o ajustadas,... Cada vez que te vistas, focaliza la atención en estos detalles, lo que despierta en tu piel el contacto de una determinada prenda. Antes de ponértela cierra los ojos y obsérvala a través del tacto, tócala, acaríciala, recórrela con tus manos detenidamente y apreciando la mayor cantidad de detalles posibles. ¿Qué tejidos  hacen sentirte más cómodo? ¿Qué prendas te resultan más agradables al contacto con tu piel? ¿Hay alguna textura que te resulte más desagradable?
  • Cada día cuando te duches, no lo hagas de manera automática como si fueras un robot. Céntrate en las sensaciones que te provoca cuando pasas por tu cuerpo la esponja. Prueba a ejercer más o menos presión, haz movimientos circulares o de arriba a abajo, cambia el tipo de esponja, ... incluye variaciones para buscar sensaciones diferentes. ¿Notas la diferencia? ¿Qué partes del cuerpo tienes más sensibles? ¿Existe alguna parte del cuerpo donde no hayas sentido nada? 

FOCALIZANDO EL TACTO EN ESTÍMULOS ERÓTICOS:

Conocer el lenguaje de la piel y las caricias son puntos clave en la satisfacción sexual. A través de las caricias podemos sentir calor, electricidad, cosquilleo, plenitud,... En las zonas erógenas (genitales, pecho) sentimos especialmente el placer más fácilmente, pero existen otras partes igualmente placenteras a pesar de considerarlas menos clave ( cuello, ombligo, espalda, orejas). A veces, los efectos más sensuales se logran recorriendo las zonas menos evidentes. Todo el cuerpo puede ser erógeno, es cuestión de descubrir.

Muchas veces, las mujeres se quejan de la rudeza de los hombres al acariciar y lo viven de manera poco placentera. Sin embargo, los hombres se quejan de lo contrario, las mujeres les acarician ejerciendo poca presión. Es interesante saber que a medida que aumenta la excitación sexual, resulta más excitante la presión. Por eso es necesario saber cómo reacciona el cuerpo a la estimulación táctil, de forma individual y en pareja.

Los siguientes ejercicios se pueden llevar a cabo solo o con tu pareja. La autoexploración es primordial para conocer tu propio cuerpo y saber cómo responde, para posteriormente poder comunicarte con tu pareja y transmitirle lo que te gusta y lo que no. Para llevarlos a cabo se recomienda estar completamente desnudo y mantener los ojos cerrados durante todo el ejercicio.

  • Dejarse llevar, dejar de controlar o dejarse mimar supone perder inhibiciones y empezar a sentir más intensamente. Recrearse, dar y recibir un masaje por todo el cuerpo sin prisas, reconociendo cada rincón de piel, es una buena manera de introducirte en la estimulación a través del tacto. Es una forma de explorar el cuerpo, descubrir puntos sensibles y aprender lo que más gusta o irrita en el otro y en ti mismo. No te centres sólo en las zonas más evidentes, observa la reacción de tu cuerpo, las respuestas en tu piel. ¿Has descubierto alguna parte de tu cuerpo más excitable? ¿Qué es lo que más te ha excitado? ¿Lo que menos? 
  • Acariciarse sin prisas, con los ojos cerrados es de lo más sensual. Utiliza objetos con distintas texturas, temperaturas (plumas, pañuelos, toalla húmeda, algo metálico, fruta, helado, aceites, ...) En la variedad encontrarás sensaciones diferentes, unas más placenteras que otras. Juega con la forma de acariciar, movimientos diferentes, con más o menos presión, más rápidos o más lentos... ¿Qué sensaciones te han gustado más? ¿Qué es lo que más te ha excitado? ¿Ha habido algo que te resultara desagradable?
  • Fuera manos. Es el momento de aprender a sentir sin las manos. Acaricia, toca con cualquier parte del cuerpo menos con las manos. Prueba a acariciar con el pelo, la nariz, los labios, la lengua, el codo, el pie, los genitales, ... Imaginación al poder!!!! ¿Cómo te has sentido? ¿Te ha provocado alguna sensación diferente? ¿Te has excitado con algo en particular?

Deja a tu piel experimentar sensaciones diferentes, nuevas,... Busca la forma de estimular conscientemente tu sentido del tacto. Siente el sol, el aire, la lluvia en tu piel. No te prives de caminar por la hierba descalzo, sumergir los pies en un arroyo de agua fría, tocar las flores, amasar pan, buscar el contacto de piel con piel, ... Tantas y tantas cosas para estimular el tacto!!

¿Quieres compartir alguna forma de estimular el sentido del tacto? ¿Ofrecernos algo con lo que experimentar?

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